En el reality más polémico del momento, Gran Hermano Dúo, se ha vivido uno de los momentos más tensos y comentados de la edición. Anita Williams, la concursante que ya había dado mucho de qué hablar por su carácter directo y sin filtros, regresó a la casa tras un aparatoso accidente que le costó medio dedo… y el programa no tardó en intentar controlar la narrativa.
Todo ocurrió el domingo 1 de febrero de 2026, cuando Anita reapareció en la casa de Tres Cantos después de varios días fuera por motivos médicos. La catalana, exconcursante de La isla de las tentaciones y Supervivientes, volvió con el dedo corazón de la mano izquierda completamente vendado, la mano en alto y una determinación que dejó boquiabiertos a compañeros y espectadores: «Vengo con medio dedo menos, pero a por todas igual».
Anita no dudó en contar detalles a sus compañeros, especialmente a Manu González, uno de sus mayores apoyos en la casa. En la señal 24 horas del programa (disponible para los fans más fieles), la concursante explicó cómo se produjo el accidente durante la gala del 29 de enero: mientras participaba en una prueba frenética buscando una manzana escondida por toda la casa, se cortó gravemente con una puerta. El corte fue tan profundo que provocó un sangrado abundante, visible en directo, y obligó a su evacuación inmediata.
Lo que vino después fue aún más impactante. Tras ser trasladada al hospital, Anita fue operada el 30 de enero. Como ella misma confesó: «No me pudieron coser». El daño fue irreversible, y los médicos tuvieron que amputarle una falange del dedo. Ahora, medicada con antibióticos y con curas periódicas pendientes, Anita regresó dispuesta a seguir luchando… pero con ganas de compartir su versión real de los hechos.
El Super censura a Anita
Y ahí es donde entró en escena el Súper. Justo cuando Anita empezaba a entrar en detalles más gráficos y crudos sobre el accidente, la operación y el dolor que aún siente, la voz del Súper irrumpió de forma tajante en la casa. Orden directa: «Detalles morbosos no». El mensaje fue claro y contundente: nada de entrar en lo escabroso, nada de descripciones que pudieran generar morbo o controversia extra.
Muchos espectadores y usuarios en redes interpretaron esta intervención como un intento desesperado de callar la boca a Anita y evitar que la verdad saliera a la luz sin filtros. ¿Por qué tanto celo? ¿Miedo a que se hablara de posibles negligencias en la prueba? ¿Preocupación por demandas o indemnizaciones? En X (Twitter), el tema explotó con comentarios como: «Anita tiene derecho a indemnización por negligencia, daño moral y secuelas… Productora, canal y aseguradora implicados» o debates sobre si el programa minimizó el incidente desde el principio.
Anita, fiel a su estilo, no se achantó. A pesar del dolor y la amputación, mostró entereza ante Ion Aramendi en el reencuentro y ante sus compañeros. Pidió cuidado con su mano herida, abrazó a todos y dejó claro que no piensa rendirse. Pero esa intervención del Súper dejó un regusto amargo: en un reality que vende «vivir sin filtros», parece que hay líneas que no se pueden cruzar… especialmente cuando involucran la salud de los concursantes.
