¡Atención, fans del salseo y del hambre en Cayos Cochinos! Que el reality más loco de la tele no solo nos regala pruebas extremas, picaduras de bichos y nominaciones de infarto… ¡también nos deja regalitos románticos que duran más allá de las cámaras!
En plena emisión de la edición 2026 de Supervivientes, con Jorge Javier Vázquez al mando de las galas de los jueves y María Lamela conectando desde Honduras, nos llega una bomba del corazón que tiene a todo el fandom en llamas. Porque resulta que dos participantes que ya pasaron por la isla (bueno, por los Cayos Cochinos en su versión All Stars) han decidido dar un paso más allá del «tonteo de convivencia» y han formalizado su historia. ¡Sí, señores, hay pareja oficial!
Y no es cualquier rollito post-reality: según ha soltado Makoke en exclusiva en Fiesta, estos dos están «enamoradísimos» y ya son novios formales. Se conocieron en la segunda edición de Supervivientes All Stars (la de 2025), donde la química saltaba a la vista: miraditas, declaraciones, acercamientos y hasta muestras de cariño pilladas por las cámaras… aunque nunca llegaron a besarse ni a más dentro de la isla. Una vez fuera, siguieron en contacto, el tonteo no paró y ahora, ¡bum! Relación confirmada y con todas las letras. Makoke lo dejó clarito: «Ya son novios formales, están súper enamorados. Llevan ya tiempo desde que salieron y están enamoradísimos los dos». ¡Desmintieron que fuera estrategia de juego, eh!
¿Y quiénes son los afortunados? Pues ni más ni menos que Alejandro Albalá (el eterno galán de realities, ex de Isa Pantoja y Sofía Suescun) y Miri Pérez-Cabrero (la que fue «amiga especial» de Froilán y que ya dejó huella en All Stars). Una pareja que nadie veía venir del todo, pero que ahora tiene a la prensa del corazón revolucionada.
Mientras tanto, en la edición actual de Supervivientes 2026 (con concursantes como Gabriela Guillén, Alberto Ávila, Almudena Porras, Ivonne Reyes o Alba Paul peleando por el premio), seguro que más de uno mira de reojo estas noticias y piensa: «¿Y si aquí dentro también salta la chispa?». Porque en Honduras todo puede pasar… ¡incluido el amor!
