Ha fallecido una reconocida actriz de corte internacional a los 57 años de edad tras sufrir un grave accidente en una piscina de un club privado en París.
La tragedia ocurrió el pasado 11 de abril, cuando la intérprete se encontraba realizando ejercicios de natación junto a otros atletas. Perdió el conocimiento de forma repentina mientras nadaba, quedándose sumergida durante tres o cuatro minutos sin que nadie se percatara inicialmente. Dos personas del complejo la vieron, la sacaron rápidamente del agua y le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar de inmediato. Fue trasladada de urgencia al Hospital Pitié-Salpêtrière, donde entró en coma y permaneció varios días hasta que finalmente falleció este viernes 17 de abril.
La actriz en cuestión es Nadia Farès, nacida en Marrakech (Marruecos) en 1968. Saltó a la fama internacional en el año 2000 gracias a su destacado papel en el thriller Los ríos de color púrpura (Les Rivières pourpres), junto a Jean Reno y Vincent Cassel. A lo largo de su carrera participó en numerosas producciones de cine y televisión, consolidándose como una actriz versátil en géneros como el thriller, la acción y el terror, con títulos como Wasabi, War y Storm Warning, entre otros.
Sus hijas, Cylia y Shana Chasman, fueron las encargadas de anunciar la triste noticia a través de un comunicado y en redes sociales. La familia ha pedido respeto y discreción en estos momentos tan dolorosos. Cylia compartió un emotivo mensaje en Instagram despidiendo a su madre, a quien describió como su mejor amiga y su gran modelo a seguir.
En el texto, Cylia reveló que apenas un día antes del accidente habían hablado por teléfono y que Nadia le confesó que no le tenía miedo a la muerte. “Me duele decir adiós, pero mamá, te haré sentir muy orgullosa. Estoy tan feliz de que nos hayamos unido aún más en tus últimos meses. No solo eras una madre increíble, sino también mi mejor amiga”, escribió entre otras palabras llenas de amor y dolor.
Según las hijas, el desvanecimiento en la piscina se debió a un “incidente cardíaco”. A pesar de los esfuerzos médicos y de que Nadia luchó con todas sus fuerzas, el universo decidió llevársela. Francia pierde a una gran artista, pero para sus hijas, sobre todo, han perdido a su madre.
Es una pérdida repentina y muy triste para el cine francés.

