Con cada nueva edición de La isla de las tentaciones, el foco no solo se pone en las parejas que llegan dispuestas a poner a prueba su relación, sino también en quienes harán todo lo posible por romperla. En su décima temporada, el reality de Telecinco vuelve a apostar por un casting de tentadores marcado por la seguridad, la provocación y las ganas de convertirse en protagonistas desde el primer minuto. Ocho solteros dispuestos a seducir, generar conflictos y dejar huella en las villas, con perfiles muy distintos pero un objetivo común: hacer tambalear las relaciones y dar mucho de qué hablar.
Fran
Fran viene desde Valencia, tiene 20 años y es futbolista. Se define como una persona egocéntrica, orgullosa y con cierto aire chulesco. A su juicio, cumple todos los requisitos para gustar a cualquier mujer: con ojos azules, tiene tatuajes y es deportista. Cuando se plantea la posibilidad de que no se fijen en él, el joven lo tiene claro: “No sabe lo que se pierde”, asegura frente a las cámaras.

Cristian
Cristian llega a La isla de las tentaciones 10 desde Málaga, tiene 29 años y es camionero. Entre sus aficiones destaca el deporte, motivo por el que también se dedica al entrenamiento y a la nutrición. Se presenta como un hombre leal, fogoso y muy seguro de sí mismo. Autodefiniéndose como “la tentación ideal” en el casting, utiliza su sonrisa como arma principal. Además, tiene experiencia en la compleja tarea de estar con una chica que tiene pareja.

Joan
Joan es de Tarragona, tiene 22 años y es estudiante de seguridad privada. Es una persona explosiva, directa y muy dominante. El arma que lleva por bandera es la inteligencia y la forma de comunicarse, defendiendo que la conexión con una persona está por encima del aspecto físico. Frente a las cámaras del reality show, el joven se confiesa: “Me considero heterosexual, pero no me gustan las etiquetas”.

Luis
Luis viene desde Gran Canaria, tiene 33 años y es empresario dueño de una tienda de suplementación deportiva. Se confiesa pícaro, romántico y disfrutón, guiándose más por la conexión que por los prototipos a la hora de conocer a su media naranja. Ya no solo es que se defina como “el soltero de oro de la isla”, sino que muestra una confianza extrema en sí mismo: “El 99 % caen y el uno por ciento son mis primas”.

Amar
Amar llega a La isla de las tentaciones desde Cáceres, tiene 28 años y es paracaidista. Atrevido, fiestero y amante del juego de la conquista, se considera un partidazo tanto por su físico como por su actitud. Tras definirse como un hombre que ha sido “muy golfo” y considerarse “un partidazo”, el extremeño lanza toda una declaración de intenciones: “Liarse conmigo es llevarse un gran trofeo”.

Charly
Charly es de Benidorm, tiene 25 años y trabaja como dependiente en una tienda de deportes. Se define como una persona con dos caras: por un lado, es tierno; pero por el otro muy dominante y apasionado. “No he leído el Kama-sutra, pero lo he practicado entero”, asegura en el casting, dispuesto a demostrar que es alguien activo y experimentado en el ámbito de las relaciones amorosas.

Sergio
Sergio es de Málaga, tiene 25 años y la contabilidad es su ocupación laboral. El joven se presenta al reality show de Telecinco como una combinación de físico, inteligencia y sentido del humor. Ambicioso, carismático y muy seguro de sí mismo, insiste en que tiene “el pack completo”. También reconoce que las relaciones íntimas son muy importantes en su vida, sin grandes técnicas para ligar más allá de su mirada y su actitud.

Carlos
Carlos desembarca en República Dominicana desde Madrid, tiene 23 años y es opositor a bombero. Fue Míster Madrid a los 19, título que le abrió muchas puertas en el terreno amoroso. Se define como un joven seguro, con gran sentido del humor y con un aspecto que, a juicio del programa, transmite dulzura. “Las dos cosas que más me gustan en esta vida son las mujeres y el fútbol”, asegura frente a las cámaras.

