El estreno de Supervivientes 2026 el pasado jueves 5 de marzo arrancó con todo: saltos épicos desde helicóptero, retos llenos de barro y las primeras nominaciones en directo. Pero lo que ha incendiado las redes no fueron los 3600 litros de lodo ni el salto histórico de algún concursante, sino el trato que recibió Álex Ghita por parte del presentador Jorge Javier Vázquez.
Desde el minuto uno, Jorge Javier se cebó con el entrenador personal de 32 años (ex de Adara Molinero, otra concursante de la edición). Ghita entró con su perfil de «tigresito» confiado —recordemos sus frases previas como “he entrenado diariamente para ganar mientras otros se van de bolos” o “a un tigre no se le molesta”—, y el presentador lo convirtió en el blanco principal de la noche. Las pullas no fueron una o dos bromas aisladas: fueron un machaque constante que duró prácticamente toda la gala.
Entre los momentos más criticados:
- Jorge Javier ridiculizó repetidamente su actitud de «invencible», con comentarios sarcásticos tipo “vaya tigre, a ver si no se moja” o ironías sobre su físico y su ego cuando hablaba de su preparación extrema, mientras el público y parte del plató se reía a carcajadas.
- Cada vez que Ghita intervenía o se mostraba serio (como tras salir cubierto de barro en un reto), el presentador volvía a pinchar con frases que lo dejaban en ridículo, generando risas generalizadas y un ambiente de «todos contra uno».
- El contraste fue evidente: Jorge se mostró cariñoso y protector con Adara (su ex) y con Maica Benedicto, defendiéndolas o pasando de puntillas por sus momentos, pero con Álex no hubo tregua. Muchos espectadores lo tildaron de “doble vara de medir”: “Si hubiera sido al revés y Ghita hubiera mencionado a Adara, le habría caído la de Dios”, escribieron varios en redes.
Usuarios en X (antes Twitter) no tardaron en explotar: “Bastante desagradable lo que hizo JJV con Álex. Toda la noche dándole, y todos riéndose de él… cruel”, “Un presentador no puede humillar así, aunque el chico sea chulillo. Acción-reacción, pero esto fue bullying en directo”, o “Lo de Jorge con Alex fue asqueroso, dio pie a que lo nominaran como matones de patio”.
Ghita acabó nominado como uno de los cuatro primeros de la edición (junto a José Manuel Soto, Marisa Jara y Toni Elías), tras recibir votos de compañeros que lo señalaron por su “superioridad” fuera de cámaras. Pero para gran parte de la audiencia, el verdadero responsable del mal rollo fue Jorge Javier, que cruzó la línea entre el humor ácido característico del formato y la humillación personal repetida.
Jorge Javier Vázquez es un veterano del programa y su estilo directo forma parte de su éxito, pero en una época donde se habla tanto de respeto, salud mental y no fomentar el acoso en TV, lo de la primera gala ha generado un debate serio: ¿dónde termina la gracia y empieza el machaque gratuito?
De momento, la polémica parece estar beneficiando a Álex en redes —muchos lo ven ahora como víctima y claman por salvarlo—. ¿Se convertirá en el superviviente sorpresa de la edición gracias al revés? ¿O Jorge Javier seguirá con su repertorio de chistes a su costa?
