‘Gran Hermano DÚO’ ha vivido uno de sus momentos más oscuros y caóticos en la gala del domingo 15 de febrero de 2026. Lo que muchos esperaban como un simple resumen de tensiones se convirtió en la emisión de imágenes de una bronca monumental que dejó a la audiencia impactada. La producción, harta del «pésimo comportamiento reiterado», tomó una decisión inédita en la historia del formato: anular las nominaciones en curso, nominar disciplinariamente a todos los concursantes y abrir un televoto exprés para una expulsión inmediata esa misma noche. El resultado fue la salida fulminante de Antonio Canales, quien, sorprendentemente, abandonó la casa con una sonrisa, bailando flamenco y agradeciendo la experiencia.
El Origen del Caos: Una Bronca que Cruzó Todos los Límites
La confrontación estalló durante el fin de semana, en torno a un tema recurrente: la comida y las acusaciones de «robo». Todo comenzó cuando Cristina Piaget y Carlos Lozano cogieron unas latas de refresco y otros productos que, según el resto de la casa, no eran de uso común. Las acusaciones volaron: «¡Eres una ratera!», gritó Gloria González a Piaget, mientras Manuel González y otros se unían al ataque. La discusión escaló rápidamente a gritos, insultos graves («miserables», «mal educados»), empujones, invasiones de espacio personal y momentos de alta tensión donde se hablaba de arañazos, sangre y amenazas veladas.
En las imágenes emitidas en la gala ‘Cuentas Pendientes’ (presentada por Ion Aramendi), se vio el colapso total: concursantes gritando «¡Cállate!», referencias a pastillas tranquilizantes, quejas por ruidos ensordecedores (como golpear tablas) y acusaciones de agresión física, como tocar ojos o hacer sangrar. La casa parecía un polvorín, con casi todos involucrados en la pelea grupal contra Piaget, quien terminó rota y llorando frente a las cámaras, declarando que «no somos ejemplo de nada porque ahora mismo somos patéticos».
La producción mostró estos clips en directo, calificándolos como «la bronca más grande de la edición» y un «hartazgo absoluto» por los gritos constantes y las faltas de respeto. Aramendi fue tajante: «Se os ha advertido, se os han dado tarjetas amarillas… pero ya se acabó. No hay más avisos y no se cruzan líneas rojas».
La Medida Histórica Tomada en la Gala
Ante el caos intolerable, la organización anuló el proceso de nominaciones del jueves anterior y expuso a todos al peligro. «Todos estáis en peligro», anunció Aramendi. El televoto se abrió inmediatamente: la audiencia salvó progresivamente a Gloria, Sandra Barrios, Anita Williams, Juanpi y Carlos Lozano. Quedaron en la cuerda floja Cristina Piaget, Manuel González y Antonio Canales.
Finalmente, la audiencia decidió que Antonio Canales era el expulsado (con el menor apoyo, alrededor del 4%). Su salida fue sorprendente: en lugar de drama, Canales se mostró feliz, agradecido y positivo. «Estoy muy feliz de haber pasado por aquí. Tengo ganas de descansar en mi casa. No me voy triste para nada. ¡Gracias a ‘GH’ y a todos vosotros! Sois los mejores», dijo antes de bailar y despedirse. Compañeros como Manuel lloraron, y Cristina lo describió como una figura «culta y cariñosa».
Tras la expulsión, se realizaron nuevas nominaciones en la misma gala. Los cinco nominados actuales (que se juegan la expulsión el próximo jueves) son:
- Cristina Piaget
- Carlos Lozano
- Sandra Barrios
- Anita Williams
- Gloria González
Juanpi y Manuel González quedaron a salvo por ahora.
Reacciones: ¿Justicia o Manipulación?
Las redes estallaron con indignación y sorpresa. Muchos critican que se expulsara a Canales, quien no fue de los más implicados en la bronca principal, y ven favoritismo hacia concursantes como Anita o Manuel. Otros piden expulsiones directas por agresiones físicas y verbales graves, comparándolo con precedentes como Carolina Sobe en GH 11 (expulsada por desear una enfermedad terminal). Hay quien acusa al programa de «ocultar» o editar selectivamente para proteger a ciertos perfiles, aunque las imágenes más duras sí se emitieron en la gala.
El share de la noche fue del 11,2%, compitiendo fuerte con otros formatos, pero el daño a la convivencia es evidente. Con el reality en fase final, la pregunta es clara: ¿esta medida drástica calmará la casa o solo avivará más tensiones?
En ‘GH DÚO’, el drama ya no es solo entretenimiento: es un espejo de cómo los límites éticos se difuminan en busca de audiencia. La bronca aterradora ya no es rumor; se emitió en prime time y cambió el rumbo del concurso para siempre.
