En la última gala de Supervivientes 2026, Borja Silva vivió uno de sus momentos más duros. Mientras estaba en su playa, le pusieron unas imágenes de la otra playa donde Almudena y Darío (su ex) estaban discutiendo fuerte.
La discusión surgió porque Almudena estaba preparando un regalo de cumpleaños para Borja y le reprochó a Darío que, cuando eran pareja, nunca tuviera detalles así con ella. Los gritos y reproches del pasado se le fueron de las manos.
Borja, desde la otra orilla, rompió a llorar y se acercó visiblemente superado. Sus palabras exactas fueron:
“Tenerme que poner a escuchar aquí las peleas matrimoniales de esos dos… Ya está, se acabó el libro. Sigue con el erre que erre ocho meses, estoy cansado. Quiero salir del bucle. Estoy muy agotado de las mismas cosas.”
En directo, entre lágrimas y ante Sandra Barneda, explicó que no es “plato de buen gusto” ver eso el día antes de su cumpleaños, lejos de su familia y en un reality ya de por sí duro. Dijo textualmente:
“Yo la amo Sandra, yo estoy enamorado de ella. Qué te voy a decir.”
Su decisión clara sobre la relación fue:
Quiere seguir con Almudena y está muy enamorado, pero está harto del triángulo amoroso y del bucle constante con Darío. Lo que pide es que “se calmen las aguas” y poder pasar página de una vez.
Darío, desde la otra playa, se mostró comprensivo: “Yo a él lo entiendo. Tiene que ser jodido…”. Almudena, en cambio, prefirió no entrar al tema.
La decisión que más críticas le ha traído:
Por su cumpleaños le dieron a elegir entre:
- Un kit de pesca para todo el grupo
- Una cena romántica con Almudena
- Una llamada con su madre
Borja eligió la cena romántica con Almudena… y las redes se le echaron encima por priorizar eso antes que la supervivencia del grupo o hablar con su madre.
