En el mundo del corazón no paran de surgir tormentas familiares, y la última ha sacudido al clan Ortega Cano-Flores con fuerza. Rocío Flores, la hija de Rocío Carrasco, ha roto su silencio en el plató de ‘¡De viernes!’ (Telecinco) visiblemente emocionada y entre lágrimas, para explicar su versión del doloroso distanciamiento con su tía Gloria Camila Ortega.
Todo explotó en redes sociales a mediados de marzo de 2026: de repente, tía y sobrina dejaron de seguirse mutuamente en Instagram. Lo que parecía un simple «unfollow» se convirtió en noticia bomba cuando se confirmó que Gloria Camila había bloqueado directamente a Rocío Flores. Ese gesto no solo elimina el seguimiento, sino que corta cualquier posibilidad de ver publicaciones o stories del otro, y en el universo mediático español, equivale a declarar una guerra abierta.
Gloria Camila ya había hablado en ‘El tiempo justo’, minimizando el asunto: «En todas las familias pasan cosas, pero unas son más públicas y otras más privadas», dijo, insistiendo en que «si la casa se incendia, que el humo se quede dentro». Aseguró que seguía queriendo a su sobrina y que no le caerían los anillos por pedir perdón si hiciera falta, pero confirmó el bloqueo como decisión propia para reducir su círculo en redes. Incluso llegó a calificar el conflicto como algo normal, un posible «calentón» que podría pasar.
Sin embargo, Rocío Flores no ha podido contenerse más. En su intervención en directo, la joven apareció destrozada, con la voz entrecortada y lágrimas en los ojos, defendiendo su posición con dureza:
- «Me duele muchísimo», confesó visiblemente afectada.
- «Lo siento mucho, pero yo no he empezado esto«.
- Calificó el bloqueo como algo «surrealista e infantil», y acusó a su tía de saber perfectamente las consecuencias: «Sabía perfectamente que bloqueándome iba a salir en los medios«.
- «No es justo que se ponga la pelota en mi tejado», añadió, rechazando que la responsabilidad recaiga sobre ella.
- «No me voy a callar más ni comer ningún muerto», sentenció, dejando claro que no va a seguir asumiendo culpas ajenas.
- Aunque insistió en que no está enfadada, sino profundamente dolida, y que prefiere que los problemas familiares queden en privado, pero que «llevo una semana aguantando y he explotado».
- Remató con una frase dura: «Lo que ha hecho conmigo me parece deleznable«.
El conflicto ha generado especulaciones de todo tipo, desde posibles roces por convivencia (Rocío se quedaba en casa de Gloria cuando iba a Madrid) hasta rumores sobre terceras personas como Manuel Cortés (ex de Gloria Camila), aunque ambas partes y fuentes cercanas lo han desmentido rotundamente. Lo cierto es que ninguna ha revelado el motivo exacto de la discusión que escaló hasta el bloqueo, pero el daño está hecho: tras años de mostrar una relación cercana y cariñosa en redes y eventos, ahora reina el silencio absoluto.
Rocío Flores ha dejado claro que no busca protagonismo, pero tampoco va a permitir que la narrativa la pinte como la culpable. ¿Será este el final de una de las duplas más queridas del clan, o solo un bache temporal? El tiempo (y quizá más platós) lo dirá.
