El plató de ‘GH Dúo: Cuentas pendientes’ se convirtió en un auténtico campo de batalla la noche del domingo 22 de febrero de 2026. El titular lo dice todo: Raquel Salazar abandona el plato de GH Dúo tras una gran bronca. Y es que la gala presentada por Ion Aramendi en Telecinco nos regaló uno de esos momentos de máxima tensión que los fans del reality no olvidarán fácilmente.
Todo explotó durante la entrevista a Cristina Piaget, la última expulsada de la casa. Miguel Frigenti, fiel a su estilo directo y sin filtros, le soltó una advertencia clara: «No te fíes en absoluto ni de Raquel ni de Antonio Canales. Ha sido tu mayor piedra en el zapato». Aquello fue la mecha.
Raquel Salazar, que ya había salido definitivamente de la casa tras un duelo ajustadísimo contra Carlos Lozano, no se quedó callada. Se levantó como un resorte y respondió con todo: «Embustero. Es mentira, eres un reventado». De ahí, la cosa escaló a velocidad de vértigo. Los insultos volaron por los aires: «mentirosa», «chupaculos», «pelota», «reventada»… Raquel no se cortó un pelo y llegó a decirle a Frigenti: «El mal lo tienes dentro, estás corrompido».
El ambiente se enrareció tanto que Ion Aramendi tuvo que intervenir varias veces para intentar poner orden. Incluso le dio un ultimátum a Raquel: «¡Silencio! Si sigues así te tendrás que marchar». Pero la cosa no bajó de revoluciones. Se mencionaron supuestas conversaciones en la sala de maquillaje (que Belén Rodríguez negaba rotundamente), y el cruce de acusaciones fue brutal.
La tensión llegó a su punto álgido y Raquel Salazar, visiblemente superada, decidió abandonar el plató durante la pausa publicitaria**. «Que nadie se preocupe», tranquilizó Aramendi al público. «Raquel está tomando aire, recuperando el ánimo y tranquilizándose». Un respiro necesario en medio del caos.
Al volver de publicidad, Raquel regresó al set y fue directa a disculparse con el presentador: «Perdóname, Ion. No me gusta ser así, pero es que están provocándome todo el día». Reconoció que la habían desestabilizado, pero dejó claro que no iba a seguir el juego: «Ya paro, no les voy a hacer caso. Aunque lo de desestabilizarme les ha salido bien, pero ya se acabó».
Sin embargo, Miguel Frigenti no estaba dispuesto a dejarlo pasar. Al retomarse el debate, cargó de nuevo contra ella, acusándola de victimizarse y de usar un «discurso populista». Ante los abucheos del público, soltó una de las frases más polémicas de la noche: «Claro, como te tras al público y a la familia. Me voy a traer a mi familia en la próxima gala para que abucheen a esta señora».
Aramendi, como pudo, intentó rebajar el tono recordando que todo esto es «un juego» y no la vida real. Pero el daño ya estaba hecho: el plató había vivido uno de sus momentos más explosivos de la edición.
Raquel Salazar, autodenominada «un poco chillona» y «la reina del brilli brilli», demostró una vez más por qué es una de las figuras más polarizantes de esta temporada de GH Dúo. Entre defensores que la ven como una madre protectora y valiente, y detractores que la tachan de conflictiva, lo que está claro es que su paso por el programa (y por el plató post-expulsión) ha dejado huella.
