En una de las noches más cargadas de emoción y reproches del formato Tentaciones Privé, Almudena Porras, una de las protagonistas más recordadas de la temporada 9 de La Isla de las Tentaciones (LIDLT), no pudo contener las lágrimas en pleno directo. El momento se produjo durante un tenso debate con su exnovio Darío Linero, su actual pareja Borja y otros exconcursantes como Marta Peñate y Gerard, donde salió a la luz un detalle del pasado que explica muchos de los celos que Almudena acumuló durante su relación de más de una década. (Entra aquí para ver como Almudena muestra como tiene su cara tras salirle Herpes)
Todo comenzó cuando Borja, defendiendo a su novia, insinuó que los celos de Almudena no eran infundados y que quizás Darío le había dado motivos reales durante sus años juntos. La pregunta cayó como una bomba: ¿qué pasaba exactamente cuando Darío salía de fiesta con sus amigos? Almudena, visiblemente afectada, empezó a hablar entrecortadamente. Las lágrimas brotaron casi de inmediato y le costó articular las palabras mientras recordaba uno de los comportamientos que más la habían herido.
«Ponía el móvil en modo avión en cuanto empezaba a ver mis mensajes… mensajes de reproche porque se iba un sábado, porque era ‘nuestro día’…», confesó Almudena entre sollozos, atragantándose con la emoción. Ese gesto, según ella, la dejaba completamente incomunicada y llena de dudas durante horas, alimentando una inseguridad que se convirtió en un ciclo tóxico en la pareja.
Darío, por su parte, no tardó en defenderse. Insistió en que activaba el modo avión porque se sentía incómodo recibiendo mensajes de control o reproche cuando estaba con sus amigos, y necesitaba desconectar. «Realmente era una inseguridad de ella, porque ella sabe de sobra que la he respetado siempre. No hice nada malo», argumentó con firmeza, añadiendo que ya habían hablado del tema en el pasado, pero que Almudena «no lo concebía».
El comentario de Gerard avivó aún más la polémica: «Yo con mi pareja tendría comunicación. Le diría ‘esto no lo voy a aguantar’ y punto, no la dejaría en modo avión como si estuviera loca». Sus palabras resonaron en el plató, donde la tensión era palpable.
Almudena, entre lágrimas, reconoció que está trabajando en sus inseguridades y celos, y que ese comportamiento de Darío fue clave para entender por qué se sentía tan mal. Aunque no se destapó ninguna infidelidad concreta durante esas salidas (más allá de la que ocurrió en la isla), el simple hecho de revivir esos momentos la derrumbó por completo delante de las cámaras.
El reencuentro entre Almudena y Darío ya venía cargado de cuentas pendientes desde su paso por República Dominicana, donde él cayó en la tentación. En Tentaciones Privé, la expareja ha demostrado que el hacha de guerra sigue sin enterrarse del todo, con reproches cruzados y emociones a flor de piel.
Este episodio del 25 de febrero de 2026 ha dejado a los fans hablando: ¿eran celos injustificados o había motivos reales? Almudena, ahora en una nueva etapa sentimental con Borja, parece decidida a cerrar capítulo, pero momentos como este recuerdan que las heridas de una relación tan larga no sanan de un día para otro. (Pulsa aquí para ver la preciosa carta que Borja ha escrito a Almudena)
