Alba Rodríguez, conocida por su paso por La Isla de las Tentaciones 8, ha compartido en las últimas horas una historia en Instagram que ha provocado una oleada de reacciones. No por una foto, ni por un anuncio, ni por una polémica habitual… sino por algo mucho más grave.
La influencer ha publicado la captura de una conversación privada en la que una persona le escribe un mensaje estremecedor: “deberías de suicidarte”.
El contexto: Venezuela y una noticia que lo ha eclipsado todo
Todo ocurre después de que Alba publicase un mensaje celebrando y apoyando la libertad del pueblo venezolano, en un momento en el que la situación política del país está copando titulares, redes sociales y conversaciones en todo el mundo.
La sensación de que algo histórico está ocurriendo en Venezuela, la caída del régimen, el posible fin de una etapa de décadas y la esperanza de un cambio, ha generado una mezcla de euforia, tensión, miedo y polarización brutal en redes.
Y es ahí donde entra Alba.
💬 De un mensaje de apoyo… a recibir odio extremo
Alba explica que su publicación no iba de política, ni de partidos, ni de ideologías. Iba de algo mucho más básico:
“Solo apoyar y desear la libertad de un país sometido a un dictador.”
Sin embargo, la respuesta que recibe por parte de un usuario es todo lo contrario a un debate:
- Le acusa de querer que Venezuela sea expoliada.
- Le responsabiliza del sufrimiento de un país entero.
- Y termina con la frase más dura posible: “deberías suicidarte”.
🧠 “Hay que estar muy mal de la cabeza para desearle la muerte a alguien”
La respuesta de Alba en la conversación es serena, pero contundente. No entra al barro, no insulta, no provoca. Simplemente marca un límite:
“Hay que estar muy mal de la cabeza para desearle el suicidio o la muerte a una persona.”
Y añade algo clave:
“Yo con ese post no estoy diciendo absolutamente nada. Lo único que digo es amor y fuerza a Venezuela.”
🚨 Cuando las redes dejan de ser opinión y se convierten en violencia
Este caso vuelve a mostrar algo que cada vez es más frecuente: cómo cualquier tema emocionalmente cargado —política, conflictos, países, guerras, libertad— puede convertirse en una excusa para deshumanizar al otro.
Ya no se discute una idea.
Se ataca a una persona.
Y no se ataca con palabras: se ataca deseándole que desaparezca.
💔 Lo verdaderamente preocupante no es el mensaje… es que ya no sorprenda
Lo más duro de todo no es que alguien haya escrito ese mensaje.
Es que este tipo de mensajes ya forman parte del paisaje habitual de internet.
Alba decide hacerlo público no para victimizarse, sino para denunciar que algo está profundamente mal cuando expresar un deseo de libertad para un pueblo acaba generando mensajes de muerte hacia una persona concreta.
📍 Una denuncia necesaria
Con esta historia, Alba no busca polémica, busca conciencia.
No busca likes, busca límites.
No busca atacar, busca recordar algo básico:
👉 Que se puede opinar distinto sin desear la muerte a nadie.
👉 Que se puede discrepar sin deshumanizar.
👉 Que hay una línea que nunca debería cruzarse.
Y que, quizá, el verdadero problema no está en lo que pasa en Venezuela… sino en cómo reaccionamos algunos desde el sofá cuando algo nos toca por dentro.

