Cuando todavía se estaban grabando las primeras semanas de La Isla de las Tentaciones 10 en República Dominicana, un usuario de X (Twitter) llamado @laborre publicó un mensaje que, en su momento, pareció un simple rumor: “Un absoluto fiasco y aburrimiento. Sin novedades. Las parejas no se prestan a dar show… la productora está buscando alternativas”.
Hoy, con varias entregas ya emitidas en Telecinco, ese spoiler cobra una fuerza sorprendente. Lo que parecía una exageración se está convirtiendo en la sensación dominante entre los espectadores: esta décima edición está resultando mucho más plana y menos explosiva de lo esperado.
El casting que no convence y las parejas que “no juegan”
Desde el primer momento, las cinco parejas iniciales (José y Nerea, Luis y Julia, Álex y Ainhoa, Atamán y Leila, Christian y Mar) han generado un intenso debate en redes. Muchos espectadores hablan de “parejas que no son pareja”, “muebles” o concursantes que parecen haber entrado más por visibilidad que por poner realmente su relación a prueba.
El problema principal que señala el spoiler de febrero se ha hecho evidente: las parejas no se tientan. Hay poca chispa, pocos acercamientos atrevidos y un ambiente de apatía generalizada, especialmente en Villa Deseo. Las chicas han sido descritas como “apagadas”, echando mucho de menos a sus parejas y con poca disposición a disfrutar de la experiencia.
Incluso Sandra Barneda ha tenido que intervenir en varias ocasiones. En uno de los momentos más comentados, la presentadora entró en la villa y les dijo a las chicas algo parecido a: “Os veo muy apagadas. ¿De verdad no os imaginabais que esto iba a ser así de difícil?”. También ha amenazado con expulsiones por saltarse normas y ha expresado en sus redes que esta ha sido “la grabación más difícil” de todas, “desconcertante y emocionalmente desgastante”.
Medidas desesperadas de la organización
Ante la falta de “show”, la productora ha tenido que tomar decisiones inéditas. Una de las más llamativas ha sido la Audiencia de las Sombras: por primera vez, los propios tentadores y tentadoras votan para decidir qué pareja abandona la isla de forma definitiva. Ya se ha producido la primera expulsión (José y Nerea, una de las parejas que más prometía al principio), y ha generado polémica porque era precisamente una de las que más “juego” estaba dando.
Además, se ha incorporado una nueva pareja de emergencia para intentar dar un vuelco a la convivencia. Los espectadores que siguen los avances comentan que, sin estos giros forzados, la temporada habría sido aún más anodina.
La audiencia lo nota… y lo castiga
Los datos de audiencia reflejan el malestar. El estreno en prime time arrancó con un correcto 14,3%, pero las entregas de access prime time (martes y miércoles) han caído hasta un 8,1%, el peor dato histórico del formato en esa franja. Se han perdido cientos de miles de espectadores respecto a la temporada anterior, y las quejas en redes son constantes: “Es la edición más aburrida de la historia”, “Villa Tanatorio”, “Las chicas lloran y los chicos ponen cara larga”.
Muchos apuntan al cansancio del formato tras solo cuatro meses desde el final de la edición 9, pero el principal culpable, según la mayoría, es el casting: parejas con límites excesivamente estrictos (incluso ridículos, como prohibir que “se le alegre el cimbrel”), poca química y escasa disposición a generar el morbo que siempre ha caracterizado al programa.
Un spoiler que ya no parece tan exagerado
Aquel mensaje de @laborre del 3 de febrero, cuando las cámaras aún rodaban, describía exactamente el calvario que estaba viviendo la organización: un grupo de parejas que no aportaba tensión, drama ni espectáculo, obligando al equipo a buscar alternativas sobre la marcha.
Sandra Barneda había prometido en la presentación que esta edición sería “desconcertante” y llena de sorpresas. De momento, las sorpresas han tenido que fabricarse con expulsiones forzadas y nuevas incorporaciones. Queda por ver si en las próximas semanas el programa logra remontar o si, como temía la productora en pleno rodaje, esta décima temporada pasará a la historia como una de las más flojas.
